Carta a los lectores

Pablo Cervera Barranco

Editorial por Pablo Cervera Barranco

 

Querida familia Magnificat:

Hace treinta años, el día 27 de septiembre de 1987, fui ordenado sacerdote. Más o menos antes de ayer… Fue durante el Año Mariano que había convocado san Juan Pablo II. Sin duda, años antes, la maternidad de María había marcado mi existencia como congregante mariano, pero ese año me preparé para la ordenación como una ges­tación de manos de María.

Este año 2017 también está atravesado por una celebra­ción mariana especial. Todo año se abre con la Madre de Dios, como recordábamos en enero. El 13 de mayo supuso la celebración del Centenario de las Apariciones de la Virgen a los pastorcitos, en Fátima. ¡Qué gran espectáculo de ora­ción aquella noche en la explanada con el papa Francisco y al día siguiente en la canonización de Francisco y Jacinta!

Si no ando equivocado, resulta que, aunque mayo sea el mes que dedicamos a la Virgen, septiembre es el mes que más celebraciones litúrgicas dedica a María: la Natividad (el día 8), el Nombre de María (el día 12) y la Virgen de los Dolores (el día 15). Es decir, que también el comienzo del nuevo curso lo empezamos con una especial mirada y pre­sencia de Nuestra Señora.

Recemos unos por otros, por la fecundidad de este curso, por la paz en el mundo, por nuestra conversión creciente a Jesucristo, por… ¡cuántas necesidades tenemos…! El 27 de este mes ofreceré la misa por esta familia tan numerosa –todos vosotros– que Dios me ha regalado. Os agradeceré también un Avemaría por mí.

Virgen y Madre nuestra, María, escucha la oración de todos tus hijos que contigo comenzamos el nuevo curso.


En Jesús y María

Pablo Cervera Barranco