El artículo del mes

Oremos por las intenciones del papa por Pablo Cervera Barranco

Oremos por las intenciones del papa Francisco confiadas a su «Red Mundial de Oración»

(Apostolado de la Oración) durante el mes de noviembre de 2018

Orar por el papa y sus intenciones pertenece a la esencia de la vida cristiana. Nuestra oración por el sucesor de Pedro se encuentra a diario en la plegaria eucarística, corazón de la celebración de la santa Misa:

«Acuérdate, Señor, de tu Iglesia, extendida por toda la tierra, y con el papa Francisco…»

El papa confía cada mes a su Red Mundial de Oración, el Apostolado de la Oración, dos intenciones (una anunciada al comienzo del año y la otra en la inmediatez del mes en curso) que expresan sus grandes preocupaciones por la humanidad y por la misión de la Iglesia. Son una convocatoria mundial para transformar nuestra plegaria en «gestos concretos».

Resumen su plan de acción para movilizarnos cada mes por un propósito determinado que nos invita a construir un mundo más humano y más divino.


Universal: Al servicio de la paz

Para que el lenguaje del corazón y del diálogo prevalezca siempre sobre el lenguaje de las armas.

San Agustín definía la paz como la «tranquilidad en el orden». «La paz no es ausencia de guerra; ni se reduce al

establecimiento del equilibrio entre las fuerzas adversas, ni resulta de una dominación despótica. Con toda la exactitud y propiedad ella es llamada “obra de la justicia” (Is 32,7). Es un fruto del orden que el divino Creador estableció para la sociedad humana, y que debe ser realizada por los hombres,

 

Ofrecimiento diario por la Iglesia y por el mundo

 

V/ Ven, Espíritu Santo,

inflama nuestro corazón

en las ansias redentoras

del Corazón de Cristo.

 

R/ Para que ofrezcamos

de veras nuestras personas y

obras, en unión con él

por la redención del mundo.

 

Señor mío y Dios mío Jesucristo: por el Corazón Inmaculado de María

me consagro a tu Corazón, y me ofrezco contigo al Padre

en tu santo sacrificio del altar, con mi oración y mi trabajo,

sufrimientos y alegrías de hoy, en reparación de nuestros pecados

y para que venga a nosotros tu reino.

Te pido en especial:

por el Papa y sus intenciones,

por nuestro obispo y sus intenciones,

por nuestro párroco y sus intenciones.