El comentario de la portada

Al final de nuestra vida cristiana, la corona de la Vida por Pierre-Marie Dumont

En el siglo XIV, la sala capitular del convento dominico de Santa Maria Novella en Florencia se convirtió en un extraordinario foco de la vida intelectual florentina. Allí, los hermanos dominicos dispu­tan con las grandes mentes de la sociedad de su tiempo: teólogos, filósofos, científicos, juristas, artistas, poetas, etc. En este bendecido tiempo, todo es una excusa para crear una obra de arte, por lo que los hermanos confían a Andrea di Bonaiuto († Ca. 1379) la decoración al fresco de la sala. Así, se celebrará con dignidad la aventura intelectual de este famoso cenáculo de movimiento de ideas, que contribuye de manera ejemplar a la gloria de Dios y a la salvación del mundo. Los trabajos durarán dos años, de 1366 a 1368. El resultado es fascinante y solo, quizás, la Capilla Sixtina puede competir con el sobrecogimiento que produce inmediata­mente en el espectador y, con el tiempo, con la exuberante abun­dancia del material que ofrece a la contemplación. En múltiples pinturas, con una inspiración épica cautivadora, el artista mues­tra el triunfo de Cristo, el redentor de la humanidad, cuya gracia salva al mundo a través de la Iglesia y, más precisamente, de la Orden de Predicadores.

La portada del Magnificat de este mes recoge un detalle del grandioso, a la vez que fascinante, cuadro dedicado a la peregrina­ción terrena de los hombres, peregrinación vista como un camino de salvación, donde los dominicos son representados como guías sabios, fiables y estudiosos. Al final de este camino, las almas serán llevadas por el mismo santo Domingo a la entrada del paraíso donde san Pedro las acoge, mientras dos ángeles ciñen sus cabe­zas con la corona de la Vida.

Pierre-Marie Dumont 

Traducido del original francés por Pablo Cervera Barranco

Via Veritatis, san Pedro a la entrada del Paraíso (1366-1368), Andrea di Bonaiuto, segunda mitad del siglo XIV, Florencia (Italia), Capilla de los Españoles, Santa Maria Novella. © Archivo Alinari, Florencia, Dist. RMN-GP/Georges Tatge.