El comentario de la portada

La ternura y la gloria by Pierre-Marie Dumont

 Esta hermosa vidriera probablemente fue realizada por el Maes­tro del Libro de la Razón (o Maestro del Gabinete de Ámster­dam) que, junto con Schongauer (Ca. 1450-1491), fue el genial precursor de Durero (1471-1528). Representa a la Virgen María en su ternura humana, con rasgos muy suyos y, sin embargo, transfigurada, toda resplandeciente con un esplendor intemporal.

Aunque el título que le fue dado es Virgen del Apocalipsis, la vidriera solo recoge dos atributos de la Mujer que se describe en Apocalipsis 12,1-2: el manto de sol, en una estilización que se hará tradicional, y la luna bajo sus pies. Por el contrario, las dife­rencias son numerosas: las doce estrellas son sustituidas por una admirable corona real hecha de hojas de oro puro; María y Jesús llevan aureolas (cruciforme la de Jesús); pero sobre todo, mientras de la Mujer del Apocalipsis se dice que está «encinta, y grita por los dolores de parto», aquí María lleva pacíficamente en sus bra­zos a su Jesús, ya un niño de nariz respingona. A este respecto, conviene dedicar tiempo para admirar la exquisita humanidad de sus rostros, muy personales; y meditar la ternura de amor que expresa la mirada que se intercambian la madre y el niño. ¡Qué contraste de efusión de gloria divina marca el oro deslumbrante de la corona, las aureolas y las cabelleras! ¡Y más aún los poderosos rayos del sol que desgarran las tinieblas y que se reflejan en esta media luna que la Madre de Dios tiene como escabel de sus pies!

¿Cómo expresa mejor el maestro vidriero la realización eterna del ser humano según el designio creador y recreador del Padre? ¿En una mirada de amor que intercambian una madre y su hijo –¡que es su Señor y su Dios!– o en el despliegue de la gloria celes­tial que los rodea, los lleva y los transfigura? Era necesario mostrar los dos cuadros, en conjunto, para llegar a sugerir lo indecible.

Traducido del original francés por Pablo Cervera Barranco

La Virgen del Apocalipsis, Maestro del Gabinete de Ámster­dam (1470-1490), Nueva York (EE.UU.), The Cloisters Collection, Metropolitan Museum of Art. Dominio público.