Carta a los lectores

Editorial por Pablo Cervera Barranco

Querida familia Magnificat:

Cuando estamos a punto de terminar el curso académico, aprovecho para felicitar y agradecer a todos los implicados en la tarea educativa la labor realizada en circunstancias tan difíciles. Precisamente de una profesora universitaria, M. C. M., recibía hace un tiempo una largas y ponderadas líneas:

«Nunca encontraba las palabras adecuadas para reflejar el agradecimiento por el bien que me hace poder centrar todos los días unos pequeños ratos de oración, más breves de lo que debería, pero al menos bien dirigidos. Tampoco encontraba las palabras adecuadas para expresar la compañía espiritual que me proporcionó Magnificat durante los momentos más duros de la pandemia y el confinamiento, sobre todo cuando recogió algunas frases preciosas en ese sentido…

Pero ahora sí quiero hacerle llegar mi agradecimiento porque he sentido en su mano la dirección de la Providencia, que parece hablarme especialmente a través de su presentación (Querida familia ­Magnificat); y en momentos de preocupación por problemas familiares, he sentido esas palabras como dirigidas especialmente a mí: si Tolkien animaba a su hijo en medio de la Primera Guerra Mun­dial porque, cuando se afana el mal, en el fondo está preparando el terreno para que el bien triunfe (precioso texto recogido en el mes de noviembre pasado), ¿no debo ver yo también las dificultades de hoy como circunstancias dispuestas por Dios para un bien futuro?

En ese sentido, me pareció magnífica su expresión del número de diciembre: “Un día veremos la trama verdadera de este bordado que ahora solo vemos del revés”… Qué expresión más clara, precisa y bonita de lo que es nuestra historia personal y de la humanidad en general, siempre en las manos amorosas de Dios. Le aseguro que estos textos me han dado fuerza para seguir pidiendo a Dios y confiando en su misericordia y bondad infinitas».

Testimonio reconfortante para todos. ¡Feliz fin de curso y éxito en los exámenes!

En Jesús y María,