Carta a los lectores

Editorial por Pablo Cervera Barranco

Querida familia Magnificat:

Decíamos en la carta de enero que la segunda parte de la Navidad tenía un carácter eminentemente revelador del misterio de Cristo. También en este mes, el día 2, celebramos otro misterio revelador: la Presentación del Señor en el Templo. Simeón y Ana, llevados por el Espíritu, esperan al Mesías en el templo. Simeón entona ese maravilloso himno que rezamos en la oración de la noche, el Nunc dimittis: «Mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todas las naciones». Por tanto, más allá de una prescripción legal, que realizan José y María, de presentar y rescatar al primogénito, se descubre que Jesús no es rescatado porque pertenece al Padre. A partir de ahora toda la vida pública de Cristo manifestará una y otra vez esta pertenencia.

Al final de este mes llega el tiempo de Cuaresma. Quizá muchos no sepáis que desde hace varios años, al igual que las ediciones francesa e inglesa, estamos haciendo un esfuerzo publicando un especial de Cuaresma que ofrece materiales para ese tiempo pero que, sobre todo, ahonda en la liturgia de la Palabra cotidiana de esos cuarenta días. Haceos con el ejemplar. Creo, sinceramente, que no os defraudará.

En Jesús y María,