Carta a los lectores

Pablo Cervera Barranco

Editorial por Pablo Cervera Barranco

Querida familia Magnificat:

No todos los días recibimos cartas de embajadores, diplo­máticos o políticos. Hoy he recibido con sorpresa la de una diplomática. En breves líneas nos transmite su testimonio respecto de nuestro mensual. Gracias, de verdad. ¡Cómo nos gustaría recibir cartas similares desde los diversos ámbitos sociales, haciéndonos ver que la ayuda de Magnificat toca la profesión o el propio trabajo!

«Pertenezco a la Carrera diplomática. Conocí Magnificat en Nueva York hace más de quince años (antes de que exis­tiera la edición española) y desde entonces estoy suscrita. He pasado por varios destinos y países y Magnificat me ayuda a tener las raíces siempre en lo importante, a pesar de tanto cambio. Mi trabajo puede “mundanizarme” y siempre he con­siderado que Magnificat me recuerda todos los días lo más importante. Cuando cambiamos de destinos, la mudanza nos hace poner las cosas casi en el mismo sitio en el que somos des­tinados. Magnificat está ahí recordándome no solo la casa de aquí abajo, sino la de arriba. Ver Magnificat en otros países y en varias lenguas distintas siempre provoca en mí la vivencia eclesial de la fe. No en vano habláis de «familia Magnificat» y la Iglesia es la familia de la fe. Gracias por vuestro trabajo y el servicio maravilloso que nos brindáis. Y gracias también porque los textos latinos aumentan la sensación de familia».

Que sigáis descansando los que estáis de vacaciones. Pronto vendrá lo bueno…

En Jesús y María

Pablo Cervera Barranco