El comentario de la portada

«Autorretrato» de una mano por Pierre-Marie Dumont

Un detalle del famoso cuadro de Rogier van der Weyden († 1464), San Lucas dibujando a la Virgen, ilustra este mes la portada de Magnificat. Al introducir en su obra el tema del cuadro dentro del cuadro, los artistas del Renacimiento trataban de reconciliar la escritura y la imagen. La personalidad de san Lucas, del que se decía que era tan inspirado escritor como pintor, se acomodaba perfectamente a este propósito. Él se enfrentó a la antigua desconfianza hacia la imagen, considerada como una traición de la realidad y, por lo tanto, intrínsecamente corruptora. Si san Lucas representó a la santísima Virgen María tanto por escrito como en la pintura, es porque el lenguaje de la escritura y el lenguaje de la imagen son dos órdenes diferentes pero complementarios en su relación con la verdad. A su vez, en el ámbito de la iconografía cristiana, la imagen puede ser recibida felizmente por ser fecunda de efectos beneficiosos para los sentidos. Con la promoción del arte barroco, la reforma católica promulgada por el Concilio de Trento dará una dimensión inaudita a esta fecundidad, mientras que por el contrario, el protestantismo adoptará la concepción desconfiada e intolerante hacia la imagen, corrompedora de la Escritura.

 Aquí el artista está realizando el boceto preparatorio. Con la punta de plata, intenta hacer aparecer en el papel el rostro de su modelo. ¡Singular misión cuando el modelo es la Madre de Dios! He aquí, bajo el pretexto de la mano de san Lucas pintor, un «autorretrato» de la mano de van der Weyden, mano considerada «autora» de sus visiones, talento y designios. Captada en el momento de capturar el culmen de la gracia, esta mano admirable suspende su obra, momento para que el ojo calibre la semejanza entre la imagen y el rostro vivo, momento de verificar el retrato de aquella que es más hermosa que los ángeles. 

Gran misterio el de esta mano creadora: a partir de los rasgos de un rostro que los ojos ven, consigue expresar en trazos plateados la mirada interior del artista sobre un alma invisible… 

 

[Traducido del original francés por Pablo Cervera Barranco]

 Portada: San Lucas dibujando a la Virgen (detalle), Rogier van der Weyden (1399-1464), Groeningemuseum, Brujas, Bélgica. © Lukas – Art in Flanders VZW/Bridgeman Images.