El comentario de la portada

Una Natividad en azul y negro por Pierre-Marie Dumont

El marco adornado que encuadra esta miniatura de la Natividad, también estéticamente notable, es rico en significados. Este azul, a la vez profundo y alegre, toma su tonalidad de la bóveda estrellada que sirvió de escenario al concierto de los ejércitos angélicos, la noche de Navidad, en el cielo de Belén. Sobre este fondo se extienden ramajes de sarmientos de granados que dan flores y frutos: predicen lo que será la vida de este recién nacido, desnudo sobre la paja. El follaje siempre verde del granado simboliza su inmortalidad. Su flor de un color naranja brillante revela la conjunción en su vida y en su muerte del amarillo del oro divino con el rojo de la sangre de los sacrificios. Su fruto, que contiene exactamente los mismos granos (613) que mandamientos transmitió Dios a Moisés en el Pentateuco, representa el hecho de que Jesús no abolirá la Ley, sino que la cumplirá y, en su mandamiento nuevo, la llevará a la eterna perfección. Estos ramajes se realizan en color bermejo, en una materia nueva hecha de oro chapado sobre un fondo de plata. El oro simboliza lo divino y la plata bruñida representa a la humanidad, en tanto que espejo de Dios, que la ha creado a su imagen. Jesús es verdadero Dios y verdadero hombre.

Tomada en el efecto de su conjunto, esta Natividad parece emerger del mar. El fondo es negro como el abismo de la muerte donde reina el Leviatán, la bestia del Apocalipsis que viene a la tierra para someter a la humanidad. El cielo, la túnica de María y el pañuelo de José son como el agua –azul esta vez–, portadora de esperanza porque promete el agua vivificante del bautismo. Solo el oro de lo divino que emana del recién nacido infunde calor y luz sobre este mundo, nuestro mundo, oscurecido y frío por el imperio del pecado. De la plenitud de esta luz que brilla en las tinieblas, vamos a recibir gracia tras gracia y, si la acogemos, nuestras vidas no tardarán en retomar los colores, cálidos como el amor.

Pierre-Marie Dumont

[Traducido del original francés por Pablo Cervera Barranco]

La Natividad, miniatura tomada de un Libro de Horas flamenco (siglo XV).

© Granger Coll NY/Aurimages